Desaparición forzada
EL FENÓMENO DE LA DESAPARICIÓN FORZADA DE NIÑAS Y NIÑOS EN EL SALVADOR
La desaparición forzada es un delito, es un crimen de lesa humanidad, afecta a hombres y a mujeres del mundo entero. En
El Salvador ha sido una forma de agresión contra la niñez. La desaparición forzada atenta en contra de las personas desaparecidas
y de sus familiares . Es un delito y busca ocultar al sujeto pasivo indefinidamente en el tiempo, producir incertidumbre sobre
la suerte que ha corrido, provocar su más absoluta inseguridad y sustraer a la persona de la protección de los órganos judiciales
. El delito de desaparición forzada es pluriofensivo, ya que los bienes jurídicos que se ven afectados son, la vida, la libertad,
la integridad, la paz, la seguridad y el bienestar de la humanidad. Hay que recordar que la desaparición forzada, según el
Comité Contra la Tortura de la ONU, está tipificada como una de las peores violaciones a los Derechos Humanos, por que mientras
no se resuelve, es una violación que perdura en el tiempo.
En el caso concreto de El Salvador, durante el conflicto armado , este hecho violatorio de derechos humanos, fue una práctica
del Estado salvadoreño; agentes de seguridad, militares y personas particulares cometieron este tipo de hechos con el apoyo
o aprobación del Estado. En el informe de la Comisión de la Verdad se documentaron más de 5 mil casos, pero según los Comités
de Madres de Desaparecidos los mismos sobrepasan los 9 mil. Detrás de la víctima principal aparece toda su familia como víctima
que sufre esperando el día en que su demanda de justicia y de reparación sea escuchada. La desaparición forzada es una de
las más penosas páginas de la historia nacional y signo de una patología de la sociedad salvadoreña: la impunidad.
Desde los archivos de Pro Búsqueda se señala la responsabilidad directa de la Fuerza Armada y de los desmovilizados cuerpos
de seguridad en la desaparición del 52% de los casos documentados. La forma en que fueron desaparecidos no siempre fue la
misma. Hay casos documentados en los que literalmente los niños fueron arrancados de los brazos de sus madres por miembros
de la Fuerza Armada que participaban en operativos militares de contrainsurgencia. En otras muchas ocasiones, los niños fueron
encontrados con vida en medio de cadáveres después de una masacre o un enfrentamiento armado.
Así mismo, los miembros de la fuerza guerrillera del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se les considera
responsables de separaciones familiares forzadas en el 8 % de los casos. Hubo casos en los que el FMLN obligó a algunos de
sus miembros a dejar a sus hijos e hijas en casas de seguridad para que sirvieran como pantalla de las actividades clandestinas.
En otras ocasiones algunos menores fueron reclutados para incorporarlos como correos o combatientes regulares.
Las investigaciones de PRO BÚSQUEDA conducen a identificar algunas tipificaciones generales en cuanto al destino de los
niños y niñas desaparecidos. Entre los niños y niñas ya localizados, unos vivieron en diferentes orfanatos del país. En otros
casos, sus identidades total o parcialmente fueron cambiadas, dados en adopción legal a familias extranjeras. Otros fueron
víctimas de apropiación ilegal o de tráfico infantil. De los niños y niñas que vivieron parte de su niñez en una base militar
son pocos los que han sido encontrados.
El esfuerzo de PRO BÚSQUEDA ha permitido conocer detalladamente las características de la desaparición forzada infantil
en El Salvador. En cuanto a las edades de los niños desaparecidos, se puede afirmar que el 65 % de los mismos eran menores
de 7 años, niños muy pequeños, muy vulnerables, por lo tanto víctimas indefensas contra las que se cometieron crímenes de
lesa humanidad.