Nunca
esperamos que este tipo de acontecimientos sucedan. El Perú no se lo esperaba realmente, aunque sabemos que vivimos en una
zona sísmica, lo del miércoles ultimo nos agarro totalmente desprevenidos.
Si bien
varios departamentos han sufrido en mayor y menor grado los efectos, la zona devastada y que mas sufrió los estragos corresponde
al sur de Lima (Cañete, Chincha, Nazca, Pisco e Ica), cuyas imágenes son las que se estan mostrando por televisión.
Estas
localidades, aunque están bastante cercanas a Lima, son semirurales, y los pobladores se dedican principalmente a la agricultura
y a la pesca. Las viviendas son de estilo rustico y están construidas de adobe mayormente, incluso los hospedajes para los
turistas mantienen este tipo de construcción.
Hace
algunos años visite Nazca, y lo que mas recuerdo es la frescura del aire, la sensación de libertad, la tranquilidad de sus
pobladores y la arena corriendo en el aire por la brisa del mar. Aun no puedo creer que todo esto haya pasado, realmente todos
los peruanos estamos muy tristes por lo sucedido, y mas aun porque la población que ha sido afectada no cuenta con los recursos
necesarios para poder subsistir y peor ahora en estas condiciones.
El gobierno
y las autoridades están haciendo lo posible por ayudar a los afectados, pero parece que la ayuda no esta siendo repartida
equitativamente y hay un poco de desorganización. Se esta haciendo al máximo por atender a la población pero ha sido tan grave
el daño que parece que siempre será insuficiente, y esto es muy frustrante.
Aquí
en Lima, se han producido algunos derrumbes en zonas periféricas y en algunas construcciones coloniales del centro de Lima
(poco habitadas). Pero el susto y el pánico si fue generalizado.
Estaba
en el trabajo, ya por salir, cuando sucedió el sismo... Me asuste tanto que pensé que la tierra se abriría y los vidrios me
caerían encima!!!, fue espantoso. Así que mi jefe cerro el negocio y nos mando a casa a todos.
En ese
momento quise llamar a mi casa pero era imposible porque los teléfonos fijos, celulares y públicos colapsaron... Cuando salí
a la calle, las veredas estaban repletas de gente asustada, las mujeres llorando y algunos corriendo de un lado a otro, TODAS
las personas tratando de hablar por celular (esto era increíble), por donde miraba, toda la gente con su celular....
Cuando
llegue a la avenida principal era un caos terrible, miles de automóviles y el transporte público atorados, unos detrás de
otros y gente corriendo para cruzar la pista. Los buses públicos iban repletos de gente y no había como viajar (parecíamos
sardinas).
Nada
mas de recordar todo esto me afecta, ya después me contaron que durante el sismo, los autos estacionados se balanceaban,
igual los postes de luz, en algunos lugares se corto el fluido eléctrico... Lo que mas me asusto fue el sonido de las paredes
y los vidrios, y ver a la gente desesperada y a las señoras llorando. Sentí como si estuviera en una película.
Esa
noche aun no se sabía la destrucción de las localidades del sur. Se anuncio un tsunami para esa madrugada y el pánico fue
en aumento. Por supuesto que muchos (me incluyo) no pudimos dormir bien esa noche, alguna gente no durmió, o durmieron vestidos...
hay un montón de historias al respecto.
Si algo
aprendí de todo esto es a valorar lo poco o mucho que tenemos, y vivir cada minuto como si fuera el ultimo porque no
sabemos en que momento nuestra vida puede cambiar.... En los momentos críticos solo piensas en aquellos que mas quieres (hijos
o padres, etc). Así que ahora estoy valorando más eso y le doy gracias a Dios por estar bien.
A pesar
de que lo más difícil ya paso, diariamente se producen 2 o 3 pequeños temblores que no son nada comparado a lo que paso el
miércoles...
Solo
espero que no tengamos mas victimas que lamentar y que esto no se vuelva a repetir en mucho tiempo en el Perú, ni en ningún
país de América... no es justo que en nuestros países donde existe pobreza, los desastres nos golpeen y nos quiten mas de
lo poco que ya tenemos.... Para reflexionar.